El coro del Zazpirak Bat rosarino nuevamente en marcha, de la mano del maestro Carlos Gantus
El Coro Lagun Artean ha contado con gran reconocimiento dentro de la comunidad vasca. De hecho ha participado con regularidad en encuentros organizados tanto por la colectividad como por organismos de cultura local.
Luego de un año de inactividad ha retomado sus tareas de la mano del músico Carlos Gantus.
Los ensayos son los días miércoles de 20 a 22hs. en la sede del centro y se ha abierto la convocatoria para todos aquellos que quieran incorporarse.
Con el claro propósito de difundir la cultura del País Vasco, los responsables del Zazpirak Bat impulsamos y damos prioridad en estos días a la reconstitución del coro, sabiendo que la música y el canto son expresiones altamente significativas de la idiosincrasia de Euskal Herria.
El Maestro Carlos Gantus
Carlos Gantus es un músico de gran trayectoria a nivel nacional e internacional.
Graduado de la Escuela Universitaria de Música de la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario, de la que posteriormente fuera director. Gantus comenzó a dirigir coros en el año 1957.
Además se desempeñó como profesor en cuatro universidades argentinas, y obtuvo distintas becas.
Fue fundador de gran cantidad coros siempre por encargo de la Secretaría de Cultura de la provincia y además, como compositor, ha escrito decenas de obras para coro, de las que dieciocho han sido ya publicadas.
También es crítico musical y columnista en diarios nacionales y revistas internacionales.
Carlos Gantus fue fundador y director del único organismo coral rentado de Rosario, el Coro Polifónico de la Universidad Nacional de Rosario.
73 Aniversario del Bombardeo de Gernika
El Centro Vasco Zazpirak Bat de Rosario conmemoro el 73 Aniversario del Bombardeo de Gernika en la plaza homónima ubicada en Pasaje Sabino Arana y Goiri y Avenida del Huerto.
El acto comenzó con el izamiento de banderas entonándose el Eusko Abendaren Ereserkia y colocándose una ofrenda floral en el Retoño del Roble de Gernika
A 73 AÑOS, CON EL CORAZÓN EN GERNIKA
26 de abril de 1937, tras cuatro horas de bombardeo y metralla, cae piadosa la noche sobre Gernika que arde como una antorcha. La vieja Villa Sagrada de los vascos, cuna de sus leyes y libertades ha sido borrada del mapa por la aviación de Hitler y Mussolini al servicio de Franco. El veinticinco por ciento de los habitantes de Gernika han sido masacrados y los restos mutilados de seres humanos y de animales se entremezclan y confunden entre los escombros. Pero el Roble y el Alma permanecen incólumes.
El preludio fue en Durango, Otxandiano y Elgeta, como Gernika, poblaciones abiertas y sin valor estratégico alguno, barridas también por la misma furia asesina con el único objeto de sembrar el terror, de amedrentar y de probar el armamento. Pero el Roble y el Alma permanecen incólumes.
Gernika, como Durango, Otxandiano y Elgeta, era una bucólica villa pastoril pero también un símbolo, una bandera, la cuna de la ley vieja, de la hidalguía de los vascos, fundada en la igual dignidad humana de quienes por compartir una lengua, una cultura y un territorio constituyen un Pueblo. De ahí que el general Mola dijera: “Es preciso destruir la capital de un pueblo pervertido que osa oponerse a la causa irresistible de la idea nacional”. Pero el Roble y el Alma permanecen incólumes.
A 73 años vivimos días aciagos, se promete cumplir el cargo de lehendakari con “ lealtad a la corona “ que es legado de Franco, se suprime del juramento tradicional la referencia al Pueblo, sustituyendo el concepto por la referencia al ciudadano, se omite celebrar el Aberri Eguna, se cierran ilegalmente publicaciones en euskera, se ilegalizan partidos políticos, se perfeccionan pactos inicuos. Pero el Roble y el Alma permanecen incólumes.