| La Justa Justicia ¡AJUSTICIADA! |
|
|
|
|
El martes 30 de enero, finalizaba la primer parte de la obra más cruel y humillante que en los últimos tiempos pusiese en escena el circo de la justicia española. Tres ciudadanos vascos, actores necesarios, comparecían a brindar explicaciones sobre una conversación con quien era su Lehendakari. Era el primer acto de algo disparatado que tuvo como argumento una reunión realizada el 19 de abril de 2006, momento en que cuatro personas se encontraron para dialogar sobre la forma de encauzar el proceso de paz en Euskadi. Unos diabólicos guionistas Foro Ermua, dieron forma a sus maquiavélicas ideas y las presentaron ante un llamado "Tribunal Supremo de Justicia". Todo el mundo supuso, la Fiscalía actuante también, que el material era absurdo y no tendría otro destino que un archivo donde descansaría como muestra de la imaginería ridícula de sus autores. Sorpresa general !!!. Un tal Roberto Sáiz, vaya a saber uno influenciado por quien o quiénes, aunque sea fácil suponerlo, resolvió seguir para adelante y poner en cartelera esta mascarada que tenía por objeto humillar y agraviar a todo un pueblo y a su representante mayor. El miércoles 31, a las nueve y media de la mañana, todo estaba listo. Daba comienzo el segundo acto con la increíble presencia -para prestar declaración- del LehendakariJuan José Ibarretxe. El corazón de los integrantes de una civilización milenaria se estrujó en Euskadi, en Euskal Herria y en la diáspora dispersa por el mundo. Los vascos; fuertes y templados, ya saben lo que es tener gobiernos en el exilio, pero jamás pueden haber supuesto que ante sus ojos y en su casa deberían soportar calmadamente este despropósito. La respuesta del Lehendakari a los ejecutantes de la infamia fué terminante y clara - " Me voy a reunir con todos cuantas veces sea necesario " -. Una respuesta clara, de hombre y de vasco. Vaya nuestro reconocimiento, solidaridad y acompañamiento a don Juan José Ibarretxe quien, como su cargo obliga, fué el que recibió en su mejilla el cachetazo infame que le propinó a SU PUEBLO el Tribunal supremo. Como últimas palabras un pensamiento de quien fuera el primer Lehendakari post Franco de Euskadi, Carlos Garaikoetxea : "pedirle, a los vascos creer en la imparcialidad de la justicia es pedir la fe de los carboneros". zazpirakbat.com |